La monitorización del estado de las carreteras se ha basado tradicionalmente en inspecciones periódicas. Vehículos de medición especializados, estudios manuales y evaluaciones visuales se utilizan para evaluar el estado del pavimento en momentos concretos.
Aunque estos métodos proporcionan datos estructurados y estandarizados, están limitados de forma inherente por su frecuencia y cobertura. Las redes viarias evolucionan continuamente, pero las mediciones se realizan de forma intermitente. Para cuando se identifica el deterioro, a menudo ya ha avanzado.
Esta brecha entre el momento en que se recopilan los datos y el momento en que cambian las condiciones representa un desafío fundamental en la gestión de infraestructuras.
Ahora ya existe un enfoque diferente, basado en vehículos conectados y en la recopilación continua de datos.
Los estudios estáticos de carreteras son métodos tradicionales en los que las condiciones de la carretera se miden en intervalos específicos mediante equipos dedicados o inspecciones manuales. Proporcionan datos estructurados y de alta precisión en momentos definidos, pero están limitados en frecuencia y cobertura.
Los estudios estáticos se caracterizan por:
La información continua de vehículos conectados se basa en datos recopilados por vehículos que circulan en el tráfico diario, lo que permite una monitorización constante en toda la red viaria. Al interpretar las señales del vehículo mediante modelos y fusión de sensores, este enfoque detecta cambios en la rugosidad, anomalías y deterioro a medida que se producen.
Este enfoque se caracteriza por:
La principal diferencia entre estos enfoques está en cómo se observan las condiciones de la carretera a lo largo del tiempo.
Los estudios estáticos proporcionan instantáneas de la red en intervalos específicos.
Los datos de vehículos conectados proporcionan información continua sobre cómo cambian las condiciones.
Esto afecta no solo a la disponibilidad de los datos, sino también a cómo se toman las decisiones de mantenimiento. Con datos periódicos, el deterioro suele identificarse después de que haya avanzado. Con datos continuos, los cambios pueden detectarse a medida que ocurren.
| Aspecto | Estudios estáticos | Datos de vehículos conectados |
|---|---|---|
| Frecuencia de los datos | Se realizan en intervalos definidos | Se recopilan de forma continua a través del tráfico diario |
| Cobertura de la red | Cubre rutas seleccionadas según la planificación | Escala en toda la red en función del movimiento de los vehículos |
| Detección de cambios |
Compara las condiciones entre ciclos de inspección |
Detecta el deterioro gradual y los eventos repentinos en tiempo real |
|
Representación de las condiciones de la carretera |
Mide las condiciones en escenarios controlados |
Refleja cómo se experimentan las carreteras en condiciones reales de conducción |
| Modelo operativo |
Depende de equipos dedicados y campañas programadas |
Se genera de forma pasiva a partir de flotas de vehículos existentes |
El cambio hacia la información procedente de vehículos conectados no sustituye a los estudios tradicionales, sino que amplía su función.
En lugar de depender únicamente de mediciones poco frecuentes, el estado de las carreteras se convierte en un conjunto de datos actualizado continuamente. Esto permite una detección más temprana del deterioro, una mejor priorización del mantenimiento y una asignación más eficiente de los recursos.
La monitorización continua a partir de vehículos conectados permite que los datos sobre el estado de la carretera respalden tanto las operaciones diarias como la planificación a largo plazo.
La información de vehículos conectados permite:
Los estudios estáticos complementan este enfoque al proporcionar mediciones de referencia y respaldar investigaciones detalladas cuando es necesario.
Juntos, estos enfoques permiten pasar de una inspección reactiva a una gestión vial basada en datos.
Con los datos de vehículos conectados, la monitorización continua del estado de las carreteras en redes completas ya es una realidad práctica. En lugar de depender de instantáneas periódicas, las condiciones de la carretera pueden medirse de forma continua y a escala, capturando cómo funciona la red y cómo evoluciona con el tiempo.
Esto representa un cambio de la observación periódica a la comprensión continua, donde los estudios estáticos proporcionan puntos de referencia y validación detallada, mientras que los datos continuos aportan el contexto necesario para monitorizar, priorizar y gestionar la red de forma eficaz.